El masaje TAI es orientado hacia el mantenimiento de la salud y el bienestar común del paciente. Es una técnica antigua, usada para la curación de las enfermedades en general, para aumentar la flexibilidad del cuerpo y para mejorar la salud fisiológica también. Fortalece el sistema inmunológico y abalanza las energías corporales.
Las técnicas que se usan en el masaje Tai protegen y curan las complicaciones, causadas por la falta de movimiento (heridas decubitales que aparecen cuando el paciente ha pasado largo mucho tiempo sin moverse), también causados por debilidad de los músculos, dolor de cabeza, dismenorrea, estreñimiento, mala digestión, estrés, etc.
El masaje Tai cura las dolencias, las inflamaciones de los músculos, las articulaciones; desarrolla el tonus muscular y fortalece los músculos, mejora la flexibilidad común del cuerpo.
El masaje Tai se utiliza para la estimulación de los músculos paralíticos. Mejora la circulación y su funcionamiento, recupera el tonus muscular. Con éxito se practica en la rehabilitación de niños paralíticos.
La aplicación del masaje Tai presionando directamente los músculos, en combinación con estiramientos, estimula el sistema musculoesquelético, incluso las articulaciones, los huesos, las terminaciones nerviosas, los tejidos y el sistema linfático del cuerpo físico:
El masaje Tai causa la sensación de un relajamiento completo y de este modo reduce notablemente el estrés cotidiano provocado de la realidad intensa. Para gran parte de la gente esta liberación del estrés lleva hasta unos resultados mucho más serios: curación de graves traumas emocionales y liberación de estas mismas.
El masaje Tai se basa en el estudio de los elementos de la vida y Sen Sib (la energía de la vida). Tiene una influencia increíblemente fuerte sobre el espíritu, sobre todo cuando el masajista se concentra sobre las corrientes enérgicas mientras realiza las técnicas del masaje. La presión sobre cada punto del cuerpo, despertando la energía mediante Sen Sib, en combinación con la sincronía en la respiración entre el masajista y el paciente, lleva los dos a la vez hasta un estado de meditación sereno y una especial enérgica unión curativa, que tiene efectos espectaculares para la salud del paciente.